Pouliquen, Négociant d'échalotes et oignons certifié IFS FOOD

Pouliquen, comerciante de hortalizas certificado IFS Food desde 2019: lo que (de verdad) cambia para su suministro de chalotas y cebollas

En el comercio de chalotas y cebollas, la calidad no se reduce a “un producto bonito”. También se juega en lo invisible: la trazabilidad, el control de riesgos, la higiene, la constancia de los controles y la capacidad de reaccionar rápido… En definitiva, todo lo que asegura su abastecimiento diario, en Francia y para exportación.
Ese es precisamente el papel de la certificación IFS Food, que Pouliquen renueva año tras año desde que la obtuvo por primera vez en 2019.
En este artículo repasamos qué garantiza esta certificación y por qué es importante para usted: mayoristas, importadores/exportadores, profesionales de la gran distribución (GMS) y de la restauración.

IFS Food: un estándar reconocido, especialmente exigente para el envasado

IFS Food (International Featured Standards) es un referencial europeo reconocido por la GFSI, que evalúa la calidad y la seguridad de los procesos y de los productos, especialmente cuando el envasado primario puede suponer un riesgo de contaminación.
En otras palabras: para una empresa como la nuestra, que clasifica y envasa chalotas y cebollas, IFS Food es una prueba estructurada, auditoría tras auditoría, de que los procesos están bajo control.

Una certificación construida en el tiempo: inicio en 2017, certificación desde 2019

En Pouliquen, esta trayectoria viene de lejos: empezamos a preparar la certificación ya en 2017, la obtuvimos por primera vez en 2019 y la renovamos cada año desde entonces. (Ya lo contábamos aquí: https://www.pouliquen.fr/fr/ifs-food-4e-annee-de-certification-pour-pouliquen/)
Esa continuidad importa: una certificación nunca es “algo adquirido”. Se pone a prueba en cada auditoría y, sobre todo, entre auditorías, a través del rigor de los gestos diarios, los controles y las evidencias documentadas.

“Food safety culture”: cuando la calidad se convierte en un reflejo colectivo

Podría pensarse que IFS Food concierne “solo” al departamento de Calidad. En realidad, el referencial impulsa a estructurar una verdadera cultura de la seguridad alimentaria (food safety culture): política, objetivos, formación, implicación de los equipos y medición del desempeño…
En Pouliquen, esta cultura se traduce de forma muy concreta en:
  • formaciones periódicas en grupos reducidos,
  • intercambios y recordatorios a lo largo de todo el año,
  • y sensibilización sobre temas clave como la trazabilidad, el food fraud (fraude alimentario) el food defense (protección de instalaciones y productos).
La idea es simple: que cada persona, desde el terreno hasta el equipo comercial, entienda su papel en la seguridad de su abastecimiento. Para gestionarlo, Loïc Gautier, nuestro responsable de calidad, actúa como piloto y supervisor.

Comercializador de chalotas y cebollas certificado IFS Food: ¿Qué ventajas aporta nuestra certificación IFS Food a nuestros clientes?

Trabajar con un comerciante de chalotas y cebollas certificado IFS Food, como Pouliquen, significa:

1) Trazabilidad a toda prueba

La trazabilidad no es una palabra “de calidad” más: es la capacidad de remontar rápidamente al origen de un lote y documentar su recorrido con precisión. Si surge una cuestión (inspección, solicitud del cliente, alerta), obtiene respuestas claras, verificables y rápidas. Un proveedor certificado IFS Food es la garantía de trabajar con tranquilidad en cualquier circunstancia.

2) Menos riesgo de no conformidades, más regularidad

El producto vivo siempre conserva su parte de imprevisto, pero los procesos deben estar controlados. Con IFS Food, controles, higiene, procedimientos y gestión de desviaciones están estructurados y auditados, limitando los riesgos. La certificación avala una ejecución precisa y regular en la selección y el envasado de nuestras chalotas y cebollas, y una regularidad en el cumplimiento de sus requisitos.

3) Un lenguaje común con la distribución y los mercados internacionales

IFS Food sirve como referencial compartido: hablamos el mismo “idioma de calidad” entre socios, en Francia y para exportación. Para usted es más sencillo: expectativas más claras, intercambios más fluidos y, a menudo, menos auditorías específicas de cliente que repetir. En resumen: menos tensión, más eficiencia comercial.

4) Una exigencia mantenida en el tiempo

Estar certificado una vez es un paso. Renovar la certificación IFS Food año tras año, como hace Pouliquen, demuestra que la calidad no es un esfuerzo puntual, sino una disciplina diaria. Ser reconocido como un comercializador de chalotas y cebollas certificado IFS Food es una señal de fiabilidad: prácticas mantenidas en el tiempo, incluso en periodos de máxima actividad. Para usted, es la garantía de trabajar con un socio constante y comprometido.

Pouliquen: un socio de confianza para su suministro de chalotas y cebollas, en Europa y más allá

Ser un comerciante de hortalizas certificado IFS Food es aportar una garantía objetiva: procesos auditados, trazabilidad supervisada, un equipo formado e implicado y una mejora continua que no depende de la temporada.
Si busca un proveedor capaz de asegurar sus necesidades de chalotas y cebollas – en volumen, regularidad y fiabilidad – hablemos de su pliego de condiciones, formatos y mercados. Sabremos ofrecerle una solución adaptada.

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