Desde hace más de un siglo, en Pouliquen cultivamos una pasión: la de las verduras de calidad, la proximidad con nuestros productores bretones y la relación de confianza con nuestros clientes, mayoristas, importadores y grandes superficies. Hoy damos un nuevo paso al unirnos a la red Vitalis, la primera red privada francesa especializada en el comercio y el envasado de patatas, cebollas y condimentos.
Esta decisión se inscribe en la continuidad de nuestra historia y nuestros valores. Es testimonio de nuestra voluntad de permanecer fieles a lo que nos motiva desde 1917: servir lo mejor posible a los productores y a nuestros clientes, preservando al mismo tiempo nuestra independencia y nuestra identidad bretona.
Una red que comparte nuestras convicciones
Como saben, nunca hacemos las cosas por casualidad. Unirse a Vitalis es, ante todo, unirse a un colectivo de empresas familiares que comparten nuestra visión del negocio y nuestros compromisos:
– Valorar el trabajo de los productores. Somos, y seguiremos siendo, ese nexo esencial entre quienes cultivan la tierra y nuestros clientes. Cada hortaliza que comercializamos lleva consigo el trabajo y el saber hacer de nuestros productores asociados. Es nuestra responsabilidad valorarlo en su justa medida.
– Merecer su confianza. La calidad y la seguridad alimentaria no son negociables. Al igual que Vitalis, creemos que una relación comercial duradera se basa en la exigencia, la transparencia y el respeto de los compromisos. Nuestras certificaciones (IFS Food, Ecocert) y nuestro enfoque de RSE lo demuestran a diario.
– Compartir un producto perfecto. Desde nuestras zonas de producción en Bretaña hasta sus estanterías en más de 20 países, en Europa y más allá, hacemos todo lo posible para que cada chalota, cada cebolla, cada hortaliza llegue en las mejores condiciones. Es este compromiso con la calidad lo que nos une hoy a Vitalis.
«Estar juntos, la mejor manera de ser más fuertes».
Gérard Quillévéré, director de Pouliquen, explica el significado de esta unión:
«Unirse a Vitalis es, ante todo, una cuestión de sentido común. Hemos constatado que compartimos los mismos valores, las mismas exigencias hacia nuestros productores y clientes, y la misma voluntad de hacer crecer nuestros territorios. Esta unión no cambia nada de nuestra identidad: Pouliquen sigue siendo Pouliquen, arraigada en el corazón de Finisterre, cuenca de producción hortícola desde hace más de un siglo, con sus equipos, su saber hacer y su relación directa con los productores bretones.
Total continuidad operativa para nuestros clientes
Rumbo hacia el futuro
Seguimos siendo, más que nunca, Pouliquen. Además, contamos con la fuerza de una red que comparte nuestras convicciones y nos ayuda a ir aún más lejos en nuestra misión: ser el nexo de unión entre los productores y ustedes, nuestros clientes, para que cada verdura que envasamos esté a la altura de las exigencias que nos hemos fijado desde hace más de un siglo.
Porque estar juntos es realmente la mejor manera de ser más fuertes.