Pouliquen, partenaire du championnat du monde d'arrachage d'échalotes

Pouliquen, comercializador de chalotas de Bretaña, comprometido con su territorio

Comercializador de chalotas de Bretaña con sede en Cléder, en el corazón del Léon (Finistère), mantenemos desde hace más de un siglo un vínculo estrecho con nuestro territorio y con quienes le dan vida. Un arraigo que no se detiene en las puertas de la empresa: cada temporada se prolonga en el apoyo que brindamos a las asociaciones y los eventos que animan la vida local, ya sea deportiva, cultural o agrícola.

Este apoyo no tiene nada de anecdótico. Para una empresa cuya actividad depende estrechamente del territorio y de su agricultura, contribuir a la vitalidad local es una responsabilidad natural. Esta temporada nos comprometemos en torno a tres citas: la carrera a pie, la música y la tradición agrícola bretona.

El deporte, primero.

El pasado abril fuimos colaboradores de la 1.ª edición de la carrera «La boucle du phare», organizada en Sibiril, municipio vecino de Cléder. Un evento accesible tanto para aficionados como para corredores experimentados, en un marco costero excepcional. Los adultos recorrieron 10 km y también se propuso un circuito de 2 km para los niños. Una carrera impulsada por el Comité de hermanamiento Sibiril-Mieussy, en Alta Saboya (74).

Pouliquen, partenaire de

Y ahora, la música.

Los próximos 3 y 4 de julio, primer fin de semana de las vacaciones escolares en Francia, mostraremos nuestro apoyo a la 5.ª edición de Pist’Ribil, el festival de música electrónica organizado también en Sibiril. Sobre el escenario, colectivos locales y artistas internacionales harán bailar al público durante dos días, en un ambiente distendido y desenfadado.

Y, por último, la tradición agrícola.

Como cada año desde su creación, seremos colaboradores del Mundial de arranque de chalotas, que se celebrará el 11 de julio en Plounévez-Lochrist (Finistère, 29). Como todo campeonato, aquí la clave será la velocidad: los arrancadores y arrancadoras deberán demostrar técnica y resistencia para llegar al final de su hilera y, los mejores, subir al podio.

¿El objetivo? Poner en valor el saber hacer agrícola bretón ligado al cultivo de la chalota tradicional. Cultivada en la franja costera del norte de Bretaña según el mismo método de multiplicación, plantada y arrancada a mano, la chalota tradicional de Bretaña modela los paisajes de nuestra región desde el siglo XVII. Allí montaremos un puesto donde se venderán mallas de chalotas: los beneficios se destinarán a una asociación local del ámbito de la salud.

Screenshot

Apoyo al tejido asociativo, puesta en valor del saber hacer agrícola, solidaridad de proximidad: estas acciones dibujan, temporada tras temporada, un mismo hilo conductor, el de nuestro apego a este territorio y a quienes le dan vida. Para nosotros, este compromiso local no es un complemento de imagen, sino una manera coherente de ejercer nuestra responsabilidad como agente económico.